¿Qué es?
Una redirección HTTP es una respuesta del servidor que indica que el recurso solicitado debe obtenerse desde otra dirección.
La respuesta normalmente incluye un código de redirección y una URL de destino comunicada mediante la cabecera Location.
Las redirecciones pueden ser permanentes o temporales, dependiendo de si la dirección original fue sustituida o si el cambio solamente aplica bajo determinadas circunstancias.
¿Para qué sirve?
Sirve para relacionar una URL antigua, alternativa o temporal con la dirección que debe recibir la solicitud.
Una redirección puede intervenir cuando una página cambia de ubicación, se sustituye un dominio, cambia el protocolo, se utiliza un destino temporal o varias versiones de una dirección necesitan conducir al mismo recurso.
El navegador suele seguir automáticamente la nueva dirección, aunque el significado técnico de la respuesta depende del código utilizado.
¿Por qué importa?
Importa porque cambiar una URL sin conservar su relación con la dirección anterior puede interrumpir marcadores, enlaces internos, referencias externas y el descubrimiento por buscadores.
No todas las redirecciones comunican la misma condición. Algunas representan un cambio permanente, mientras que otras conservan la URL original como destino esperado para el futuro.
Las rutas de redirección largas o contradictorias también pueden dificultar la comprensión de cuál dirección representa realmente al recurso.
Una redirección HTTP comunica a un navegador o robot que el recurso solicitado debe obtenerse desde otra URL.
Cuando un sitio contiene varias versiones de una misma dirección o cambios inexplicables entre URLs, una revisión profesional puede determinar si las redirecciones apoyan la estructura prevista o están ocultando un problema mayor de navegación e indexación.